Restaurante Les Cols – Olot

By Xavi, 1 maig 2014

Casi saliendo de Olot hay un restaurante que es mucho más que eso. Es una masía tradicional catalana que desde 1990 alberga el restaurante Les Cols, reformado completamente en 2003 por el despacho de arquitectos RCR, proyecto por el que recibieron varios premios. Y más galardones ha ganado la cocina, ya que desde 2010 cuentan con su segunda estrella Michelin. Liderado por Fina Puigdevall y alimentado desde su propio huerto, descubrimos este tesoro en la Garrotxa.

Pero hay más. Para vivir una experiencia completa, al lado del huerto han creado Els Pavellons de Les Cols. Un hotel que no es un hotel, gestionado de forma independiente del restaurante pero muy vinculado a él, hablaremos de este “hotel que no es un hotel” en otro post en los próximos días para explicaros cómo son sus 5 habitaciones de cristal.

Les Cols Olot

La oferta gastronómica cuenta con dos menús: “huerto y gallinero” y “primavera y naturaleza“. El menú de “huerto y gallinero” es un menú casi-vegetariano, ya que a parte de la longaniza artesanal del aperitivo se basa en productos del huerto (verduras, hortalizas, huevos) con algún plato de pasta y quesos. Nosotros probamos el menú “primavera y naturaleza”, que también tiene carne y pescado.

Les Cols Olot

El menú comienza con una copa de cava y un aperitivo que presenta un ingrediente autóctono de la Garrotxa: el “fajol” (alforfón o trigo sarraceno).Es una planta que se puede usar como un cereal (y considerado por algunos dentro de la familia de los superfoods por sus aportaciones de vitaminas y minerales), que antiguamente sólo se usaba para alimentar a los animales o hacer pan pero recuperado para el consumo humano durante los años 80 y que está presente en la cocina de Les Cols como signo diferencial de la comarca. Se presenta en una corteza crujiente hecha de “fajol”, en un blini de “fajol” y judías de Santa Pau (un precioso pueblo de origen medieval de la Garrotxa), y en un caldo ahumado de “fajol”.

Un ingrediente sencillo y con un sabor suave, del que han sacado un provecho sorprendente.

Les Cols Olot

La longaniza artesanal de Olot y el sandwich de papada de cerdo, también bocaditos, nos presentan la otra vertiente de la alimentación de esta zona de Girona donde los embutidos y la carne tienen gran protagonismo. Y a partir de aquí, los platos se van sucediendo a un buen ritmo. Pero antes, una foto de la masía que alberga Les Cols.

Les Cols Olot

El calçot en tempura de carbón con salsa romesco de remolatxa, que se come entero. Un calçot tierno y jugoso, con una salsa suave. Un gustazo.

Les Cols Olot

Le sigue el único plato que nos defraudó de todo el menú. Nabo y remolacha, cocinados a la sal con aceite de oliva. Nada sorprendente, poco sabroso.

Por suerte el nivel remonta al siguiente plato de forma espectacular: huevo fresco del día (del gallinero que tenemos al lado de nuestra ventana, como podéis ver en la foto) con manteca de cerdo, farro y migajas. Un huevo hecho a una temperatura no muy alta, meloso y delicioso.

Les Cols Olot

Sigue el festival en Les Cols, y por fin llegamos al primer plato con “Tòfona negra de la Garrotxa”, la trufa negra que se encuentra en la comarca, en una Royale. ¡Deliciosa!

Les Cols Olot

Y el nivel en lugar de bajar, sube. ¿Un plato de guisantes? ¿En este menú? Pues sí, y muy bien. Guisantes a la brasa con “cansalada” (tocino) y butifarra negra. Y cada palabra de esto tiene mucha importancia. Los guisantes son exquisitos, el sabor a brasa es muy intenso y ya alimenta de sólo olerlo, y los trocitos de butifarra y cansalada le dan un punto más salado que lo convierte en un espectáculo para los sentidos.

Les Cols Olot

Y volvemos a ver la fotos de los guisantes pensando… no tienen ninguna pinta especial. ¡Pero madre mía que buenos estaban!

Les Cols Olot

Y más trufa negra. Un arroz de payés con trufa negra. Dónde la trufa huele más que aporta sabor, pero está muy bueno. Y nos preguntamos… ¿Los payeses de la Garrotxa comían arroz con trufa negra en su origen? No creo. Pero es una buena aportación de Fina Puigdevall.

Vamos a probar el pescado, una Brandada de bacalao al pilpil, uva moscatel, aceite de guindilla y cortezas. Según dice la descripción de la carta “un pescado salado presente siempre en la cocina de montaña”. Cierto. Y muy bien elaborado en Les Cols. Y a pesar de ser por definición salado, bastante suave.

Les Cols Olot

Y la carne. En tierra de carnes y en un restaurante con corral y dos estrellas Michelin, el nivel esperado es enorme. Y no defrauda a dichas expectativas: Pato de corral, cocina en terrina con salsifís y pera. Descubrimos el salsifís, una raiz típica de Girona. Pero los protagonistas son el pato, que se deshace en la boca y es delicioso, y la pera presentada en tres texturas distintas. A pesar de llevar dos horas comiendo y unos 10 platos ya, queremos más pato. Un espectáculo.

Les Cols Olot

Para empezar los postres, un clásico de la Garrotxa: los quesos. Un carro con unos 15 quesos acompañados de mermeladas caseras (a destacar la de tomate) y con el asesoramiento para una selección de los más imprescindibles según los gustos de cada comensal. Probamos los suaves y también los más intensos.

Les Cols Olot

Un digestivo, en forma de infusión fría dulce, previo a los postres dulces de la casa. Y llega el requesón con leche de oveja helado con trufa negra. Para algunos, demasiado intenso de sabor. El requesón con leche de oveja por sí mismo ya es intenso, y la trufa negra le dota de un olor y un sabor fuerte, que para los amantes de las explosiones de sabor, es maravilloso. Aquí, el que escribe, saliva mientras lo recuerda.

Les Cols Olot

Y para terminar los postres, el “paisaje volcánico”, con algarroba, ratafía y alforfón.

Les Cols Olot

Cuando ya parece que hemos terminado, apurando la copa de vino dulce que acompaña el postre, nos ofrecen tomar café en la sala grande del restaurante (con una única mesa con capacidad para 44 personas)  y que hoy no ha sido utilizada), dónde además nos sirven una tableta de chocolate (hecha por el propio restaurante) y una coca azucarada dels Hostalets d’en Bas (otro maravilloso pueblo de la Garrotxa) con un ligero sabor a anís, y unos buñuelos.

Los Cols Olot

Tras casi 3 horas de cena nos da tiempo todavía de visitar la cocina (ya totalmente limpia a la 1 de la madrugada) y charlar con Fina Puigdevall que nos explica la historia de su família y los años que hace que comenzaron esta aventura con su marido, jefe de sala. Un placer disfrutar de esta maravillosa experiencia gastronómica y poder conocer a la chef, una amante de su masía, su corral, su huerto y los productos de la tierra.

Les Cols olot

Y sí. Dentro de la cocina hay un patio interior de agua. Lloviendo será un espectáculo más.

El servicio, correcto. Muy amables y atentos, pero en cuanto a las explicaciones de los platos el jefe de sala se limitaba a repetir el texto que ya teníamos escrito en el menú. Para eso, no hace falta, que sabemos leer. Un poco más de story-telling en algunos platos estaría muy bien.

No podemos terminar sin mencionar la carta de vinos, encuadernada como un libro de cientos de páginas y con variedades de todo el mundo, y el interiorismo. Los arquitectos consiguieron convertir la planta baja de una masía en un espacio minimalista dónde predominan los dorados y los metales, dónde las sillas son horrorosas pero en su conjunto armonizan con el resto del local y le dan un toque diferenciado e industrial. Fue un placer poder visitar de nuevo el restaurante a la mañana siguiente y por eso os podemos mostrar fotos también de día.

Les Cols Olot

Porque dormir, dormimos en la misma masía pero en els Pavellons de les Cols, que están justo al lado del huerto. Pero esa experiencia, os la contaremos otro día. Porque da para un post y un viaje a Olot.

Debes ir porque…

  • …quieres comer productos de la tierra, de la Garrotxa, tratados con mucho cariño.
  • …quieres darte el placer de degustar un completo y variado menú digno de 2 estrellas Michelin.
  • …te gusta vivir una experiencia más allá de la comida: visitar el huerto y entrar en la cocina. Y si quieres más, dormir en Els Pavellons.

Debes evitarlo porque…

  • …prefieres la cocina de platos contundentes y no puedes sufrir estar más de 3 horas probando raciones pequeñas.
  • …quieres carne. Hay, pero muy poca. Un poquito de pato.

Precios:

El menú dicen que cuesta 85 euros, pero presentan los precios sin IVA (eso es hacer trampas). Además no incluye bebidas, por lo que un menú (sin vino) cuesta unos 100 euros, y con vino lo mínimo son 115 euros.

Cuidado también con los extras ya que una copa de vino dulce para el postre puede costar 8 euros más.

Dirección

Mas les Cols
Ctra. de la Canya, s/n 17800 OLOT (Girona)

Horarios

De 13 a 15:30 i de 20:30 a 22:30

Cerrado: lunes, martes noche y domingo noche

Teléfono972 269 209

Mail: lescols@lescols.com

Web:  www.lescols.com

Twitter: @les_cols

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

Les Cols Olot

One Comment

  1. M’encanta el vostre comentari. Ja fa dies que tinc ganes de probar-lo, sembla un concepte diferent de restaurant als clássics estrellats de Barcelona Ciutat. Segur que es mes aviat com Can Fabes o el Sant Pau.

    Gràcies per la informació.

    Salutacions,

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