Restaurante Dos Palillos – Barcelona

By Gina, 11 agost 2014

Albert Raurich, antiguo jefe de cocina del mundialmente famoso El Bulli, es el responsable del restaurante Dos Palillos. Platos asiáticos servidos al estilo de las tapas españolas, nos adentramos en uno de los restaurantes más singulares de Barcelona que tiene una estrella Michelín. ¿La merece?

El restaurante Dos Palillos de Barcelona forma parte del Hotel Casa Camper, en el Raval. También tiene una versión en Berlín, pero esa nos queda un poco más lejos.

dos palillos

El local está dividido en dos espacios. Por un lado tenemos el bar de tapas de la entrada, más informal, donde se pueden probar tapas sueltas. Y un poco más al fondo hay una barra asiática, donde ofrecen dos opciones de menú degustación y al mediodía también puede comerse a la carta.

Nosotros nos fuimos a la barra asiática, donde desde ahí controlamos cómo iban cocinando todos los platos. Cada uno de los cocineros estaba encargado de una tarea y aunque le tocase cocinar el mismo plato 15 veces, esas 15 veces eran cómo la primera vez. Un cuidado especial en cada movimiento uqe creaban un vals entre el cocinero y sus compañeros.

dos palillos

Las dos opciones de menú degustación son muy parecidas, aunque uno tiene más platos que el otro y añade ingredientes un poco más caros. Nosotros elegimos el menú Dos Palillos Festival, que es el que es un poco más largo, pero la ocasión lo merecía.

El menú Dos Palillos Festival se compone de 20 platos. Algunos más flojos que otros, pero los que estaban buenos eran sorprendentes y maravillosos. Abrimos boca con un cóctel de cava con humeshu, un tipo de ciruela japonesa, toda una declaración de intenciones por la fusión patria y nipona. Muchos puntos por este detalle que fue una premonición de todo lo que íbamos a vivir.

dos palillos gambas

El primero plato eran un par de nenúfares thai con pescado frito por encima, y justo después el tsukudani de hígado de rape y shiitakes y lenguado curado con sal y vinagreta de arroz. Los dos primeros platos no nos encantaron demasiado y empezamos a tener miedo de no haber elegido bien ni el menú ni el restaurante.  No es que estuvieran malos, pero eran muy flojos.

Pero luego llegó el Sunomono de algas frescas y moluscos, que fue de lo mejor del menú. Una piedra hacía de plato, y encima estaban colocados de una manera muy precisa y estudiada, diferentes algas, berberechos, percebes y almejas. Maravilloso. Podría ser un cuadro abstracto de sabor marino.

tempura tomates cherry dos palillos

Y antes de que nos pudiéramos recuperar de la maravillosa experiencia que acabábamos de vivir con una simple “ensalada”, nos llegaron las gambas semi-cocidas bañadas en aceite de te negro. El punto de cocción es liviana, exacta, y la textura de las gambas se respetan al máximo haciendo que estén hechas a baja cocción, pero que no estén del todo crudas. De hecho, estábamos sentados justo delante de donde se hacían estas gambas, y nos quedamos un buen rato mirando hipnotizados como uno de los cocineros se encargaba de su tarea de manera mecánica y con mimo.

dos palillos

El sasami de pollo de corral estuvo bien. Se tenía que “mojar” en una mezcla de especies de un bol para darle más sabor, pero le siguió un udon marino con tallarines de espardeñas con erizos, algas, patata de montaña de Asia (glutinosa y crocante a la vez), “trufa marina” y huevo, dashi que nos enamoró. Lo más sorprendente de este plato era la textura de la espardeña imitando los tallarines típicos japoneses “udon”. No sólo el sabor, sino que la experiencia del huevo poco hecho y la trufa en la boca siempre envuelve la boca y la lengua en un festival de sabor.

dumplings dos palillos barcelona

La tempura de tomates cherry con wasabi y salsa tsuyunos gustó bastante. Eran como unos buñuelos con tomatitos cherry enteros muy cuidados, pero le siguieron los dumpling de langostinos frescos al vapor y los Xiao Long Bao, rellenos de cerdo ibérico. Pocas cosas nos gustan tanto a nosotros como los dim sums y los dumplings, así que estos dos platos nos entusiasmaron. El problema es que estamos en el Dos Palillos, y para comer dumplings podemos ir a cualquier otro lado (incluso a veces los preparamos en casa). Pero, ¿qué sería un asiático sin empanadillas al vapor?

shabu shabu dos palillos

Llegó el momento Do It Yourself del menú: El Shabu Shabu de mar. Nos colocaron una pequeña olla con caldo dashi, y teníamos que sumergir durante unos segundos ostras, carrillera de rape, ventresca de bonito, cocochas de merluza y calamares. Como si se tratara de una fondue. Un divertido juego que permitió exhibir el producto fresco y disfrutarlo de una manera diferente.

dos palillos cangrejo real

Pero la experiencia sensorial y juguetona no temrinó aquí. Luego continuamos con un zosui de cangrejo real. En una ollita parecida a la que ya teníamos empezaron a prepararlo todo delante nuestro: Echaron salsa de cangrejo y arroz de sushi al dashi sobrante del shabu-shabu, la carne de cangrejo real, yema de huevo, y lo dejaron unos minutos tapado bajo el fuego. Al servir le pusieron unas tiras de cebolleta, y pudimos disfrutar de un arroz fantástico. Una delicias dignas de un rey, de un cangrejo rey para ser exactos.

dos palillos

Le siguió un corte fino de papada de cerdo ibérico a la cantonesa que nos daba un poco de miedo, pero se sirve al final porque el sabor es muy intenso. Aunque con lo que llena, al final ya casi ni te cabe. Y para rizar el rizo, el Tataki de Buey Gallego de 150 días de maduración. ¿A quién no le gusta una buena carne de buey?

Y como colofón cuatro postres: lichi y sochu helado, en el que cogías con la parte frita el helado y hacía que un postre que en principio debía ser pesado, fuera completamente refrescante.

mochi maki fresa dos palillos

El Maki-Mochi de fresa, que era un maki hecho con la pasta de los mochis. Muy bueno si os gusta la pasta de arroz, que es un poco pegajosa. A nosotros nos recordó a una chuche.

El matcha kasutera, esponjoso y cremoso, de elevada intensidad y acusada amargor del té verde. Nos fascinó. Uno de nuestros favoritos.

te verde dos palillos

Finalmente, y como guinda del pastel, a punto de explotar de placer, emoción y comida, el Ningyoyaki de chocolate. Unos buñuelos rellenos de chocolate que explotan cuando los muerdes. ¿Quién se ha quedado con hambre?

 

Hay que ir porque…

  • …te gusta la cocina japonesa, pero estás harto de siempre lo mismo. Si te gusta que te sorprendan, es estupendo. Déjate aconsejar.
  • …quieres probar otro tipo de comida con Estrellas Michelin.
  • …te gusta el pescado y quieres comerlo de maneras diferentes.

Debes evitarlo porque…

  • …es caro. Aunque la relación calidad/precio está bien y merece la Estrella Michelin.
  • …no te gusta el pescado crudo ni la comida japonesa.
  • …te gusta sentarte cómodamente. Aquí la comida se sirve en barra, y aunque los taburetes son cómodos, no es lo mismo que una silla.

Precios:

El precio del menú degustación Dos Palillos con 16 platos es de 75€.

El precio del menú degustación Dos Palillos Festival con 20 platos es de 90€.

La bebida y el café no están incluidos.

Dirección:

Carrer d’Elisabets, 9
08001 Barcelona

Horarios:

martes y miércoles de 19:30h a 23:30h
jueves, viernes y sábado de 13:30h a 15:30h y de 19:30 h a 23:30h
domingo y lunes cerrado.

Teléfono: 93 304 05 13

Webhttp://www.dospalillos.com/

Mail: dospalillos@dospalillos.com

Facebookhttps://www.facebook.com/dospalillos

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